Ideas para mejorar la entonación a primera vista (II)

En la mayoría de los casos los alumnos suelen entender la teoría del ritmo musical, gracias al buen hacer de los profesores de lenguaje musical que se sirven de multitud de ejemplos válidos para explicar las notas que caben en un pulso.

El problema no suele ser ese. A pesar de que en principio no lo parezca, en no pocos casos, el alumno se bloquea porque algún punto de su aparato fonador no es capaz de articular aquello que su cerebro lee, quiero decir, el problema es cuando ve una sucesión de cuatro sonidos en un pulso su cerebro tiende a leer uno por uno los sonidos que aparecen escritos y para cuando puede pronunciarlos ya es tarde porque está fuera de pulso.

Es por este motivo que debemos prepararnos para producir escalas leídas, no entonadas, que nos ayuden posteriormente a poderlas entonar. De esta manera enseñamos a nuestra boca, labios y lengua a que después de un Do suele venir un Re y luego un Mi cuando vamos en sentido ascendente, y lo contrario (Do-Si-La…) cuando lo hacemos en sentido descendente. Debemos enseñar a nuestra memoria muscular facial, como si de un trabalenguas se tratara, a producir escalas leídas para poder circular por ellas sin tener que pararse a pensar cada sonido individualmente.

Los ejercicios que persiguen este fin ayudan enormemente a mejorar la lectura rítmica y, por tanto, la entonación.

Ejercicio 4

Vamos a tomar un grupo de 8 sonidos formados en dos secciones de semicorcheas más un sonido adicional en los que diremos Do-Re-Mi-Fa-Sol-La-Si-Do-Re. Quedaría así en un compás de 4/4:

20141125-121930.jpg                                                        DoReMiFa SolLaSiDo Re (silencio de negra)

El silencio nos servirá para tomar aire y dar tiempo a nuestro cerebro a comenzar la secuencia de nuevo. Estos sonidos deben ser hablados rítmicamente, no entonados. Repetiremos este compás procurando que los músculos de la cara se muevan bastante pues ello contribuye a que la memoria muscular facial se aprenda la secuencia sin obstáculos.

Ejercicio 5

Haremos lo mismo que en el ejercicio 4 pero esta vez en sentido descendente, Do-Si-La-Sol-Fa-Mi-Re-Do-Si. Esta vez la nota Si quedará en el tercer pulso del compás.

Ejercicio 6

Ahora tomaremos como punto de inicio cualquier otro sonido de los 7 pero siendo conscientes de que si vamos en sentido ascendente terminaremos la secuencia en el sonido superior al sonido inicial; y si vamos en sentido descendente terminaremos en el sonido inferior al inicial. Esto es: si comenzábamos en Do e íbamos en sentido ascendente terminábamos en Re, pues bien, del mismo modo, si empezamos en Fa terminaremos en Sol.

El silencio de negra de cada final de compás nos permitirá comprobar que la secuencia es correcta y que el sonido final es el adecuado. Este ejercicio se debe repetir habitualmente cambiando de nota inicial y sentido (ascendente o descendente) hasta que nuestra musculatura facial recuerde casi sin pensar toda la secuencia a gran velocidad.

 

(Continuará)

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